Hola, Académico:
Hoy me he despertado guerrera. Y voy a tocar un tema que espero encienda a ellas y calme a ellos.
O al revés… a lo mejor tranquiliza a las féminas y escandaliza a los machos.
Quiero aclarar que esta entrada tiene dos partes… Pero para no mezclar temas primero desarrollaré uno y en la próxima entrada la siguiente.
En primero de carrera tuve una asignatura de Lengua. La profe era feminista y se le notaba y a mí me hacía mucha gracia. El ambiente en Ciencias de la Información con toda su fauna y flora era digno de presenciar.
Este tema captó mi atención:
-Hay un feminismo extremo, hipérbole como yo diría, cuando, por ejemplo, la mujer que ha estudiado arquitectura se denomina así misma arquitecto. Y exige que se le llame el arquitecto. Nada de la arquitecto y mucho menos la arquitecta… El feminismo en su máximo esplendor sería el arquitecto.
Todo esto volvió a inquietarme a raíz de la noticia que publicamos en nuestra página de facebook sobre la actuación de Guardiola con la árbitra (¿o el árbitra? o ¿la árbitro?). Si os fijáis en el enlace pone ‘arbitro-mujer’ no «árbitra».
http://www.abc.es/deportes/futbol/20141026/abci-guardiola-arbitro-mujer-201410261951.html
Me gustaría saber qué es lo correcto en estos casos y con las profesiones más polémicas: juez, médico…
Y de la mano de esta tema… ¿Habría que decir el periodisto en vez de el periodista?
Además, pensando en ´la árbitro/a’ toda la vida se me había dicho que con artículos determinados e indeterminados (la, el, un, una) si la palabra femenina en singular empezaba con una A acentuada se debía sustituir por el artículo masculino a pesar de su género femenino.
El agua en vez de la agua; el aula por la aula…
En cambio: las aulas…
Eso sí, SÓLO CON estos determinantes… Porque si decimos: He bebido mucha agua, ha de ser ya en femenino.
Pues eso, te dejo con la primera parte de este bloque de «chicas guerreras» y para que te inspires aquí tienes la canción:
Gracias Académico,
Carmencita