Yo no soy poetisa, soy poeta

Hola, Académico:

No me regañes, ya sé que llevo mucho sin preguntarte más allá de un #gramatuit. ¡Perdóname!

Hace ya unas semanas en mi afán por detectar casos raros, me aventuré y corregí a mi cuñada María:

-Mery, es poetisa no poeta 🙂 (siempre una intenta suavizar la forma de decirlo, pues aunque se haga con la mejor de las intenciones, puede ser un tema espinoso ese de la crítica constructiva).

María, muy segura y con una sonrisa (así me la imagino yo y con razón) me dijo:

-No, Carmencita, están admitidas las dos.

¡Menuda sorpresa! Así que me puse a leer y el resultado me sorprendió aún más.

Las poetisas de hoy quieren ser poetas. Tal cual.

Y hay corrientes en torno a esta idea.

¿Las conoces?

A mí me tiene alucinada esta de las antipoetisas. ¿Acabaremos diciendo poeto y poeta?

Dicen que eso ha pasado con la palabra modista y modisto.

Estoy muy intrigada y públicamente pido disculpas a mi cuñada 🙂

Gracias Mery por alumbrarme y Académico, espero tu respuesta.

 

 

 

 

Más castiza que Madrid

Hola, Académico:

Hoy quiero rendir tributo a Madrid y a todos los que nos sentimos de aquí, hayamos nacido o no en esta ciudad.

Y ¿qué mejor manera de hacerlo que a través de las palabras que más pueden caracterizarla?

Porque Madrid se puede recorrer a través de los vocablos, ¿me acompañas?

Cheli: mi padre siempre me dice «hija, no seas cheli» y hasta el otro día no me enteré de su significado cuando me tomaba mi quinto vermú en un bar de Santa Engracia llamado Alma Cheli ¿tú lo sabes?

Vermú: esta bebida, ¿es originaria de Madrid?

Debuti: me recuerda a mis hermanos y lo asocio a una juventud que ya fue. Con las zapatillas All Star burdeos de mi hermano mayor y la rebeldía de mi hermano mediano. Y es que para ellos todo era debuti.

Castizo: esta palabra me lleva inevitablemente a Chamberí y es que no creo que haya nada más castizo en Madrid que este barrio 🙂

Keli: esa edad en la que para ser molón tenías que decir keli y no casa.

Mazo: sobre esta palabra podíamos hablar una entrada entera. Está claro que si tienes 15 años (y algunos siguen con 30) y eres de Madrid Madrid dices mola mazo.

Teki (o tequi): un taxi de toda la vida. No vamos a entrar en tasi o taxis… que da para un año de discurso.

Zarajos, gallinejas y entresijos: Académico si celebras las fiestas patronales de Madrid, si no comes esto, no eres de aquí. Menudo palabros.

Garito: ese de verse en los bares, no es de Madrid. En Madrid nos vemos en los garitos 🙂

Chulo: la etimología de esta palabra es muy curiosa. Viene de los chulapos quienes tenían costumbre de, en el 15 de mayo, (festividad de San Isidro Labrador, patrón de la localidad de Madrid) acercarse a la ermita del Santo a rezarle y realizar un festejo con bailes y comidas tradicionales en la pradera de San Isidro. El medio de transporte que empleaban era la Línea 8 del tranvía de la época, que hacía el recorrido entre la Puerta del Sol y el barrio del río Manzanares. Puedes leer la historia completa aquí.

Hay muchas más palabras como las que aparecen en este diccionario madrileño de feverup y he descubierto que hasta hay un Diccionario de madrileñismos: voces patrimoniales y populares de la Comunidad de Madrid de Manuel Alvar.

Pero Académico tú seguro que sabes muchas más y nos puedes contar anécdotas y curiosidades.

Te esperamos tronco 😉

Carmencita

 

Las cosas por su nombre

Hola, Académico:

Tercera edad, invidente, tercer mundo, persona de color, rellenito…

¿Has pensado alguna vez por qué o cómo surgen estas palabras que sustituyen a otras que consideramos socialmente de mal gusto u ofensivas?

Son los eufemismos.

¿Hay expresiones eufemistas o son solo palabras?

Mi opinión es que estamos llegando a un punto extremista: o todo vale o todo tiene que ser extremadamente correcto e inofensivo.

¿Por qué se intenta maquillar todo? ¿Por qué a los abuelos se les dice tercera edad? Cuando ser abuelo tendría que ser lo mejor: experiencia. sabiduría, historias que contar…

¿No seremos nosotros los que estamos creando un mundo lleno de eufemismos donde ya no sabemos cómo llamar a cada cosa?

Necesito que me cuentes tu opinión Académico, porque yo ya no sé ni cómo llamar muchas veces a las cosas… si por su nombre o con un eufemismo 😦

Carmencita

 

 

Capicúas o palíndromos

Hola, Académico:

A raíz de una foto que me ha mandado mi compañera Paula (gracias Paula porque siempre estás pensando en qué enviarme) ha salido a la palestra un tema totalmente nuevo para mí.

Ingenua de mí, e ignorante también, los he llamado capicúas, cuando resulta que ya tenían nombre y ¡menudo nombre!

Al enseñar en la oficina esta imagen, otra compañera, Lara, me ha dicho: «eso es un palíndromo».

IMG-20160121-WA0008

Yo me he quedado alucinada y fascinada.

Y ahora, indagando, he visto que hay gente que los colecciona y ¡hay hasta concursos!

Académico, ¿qué sabes de esto?

Gracias como siempre,

 

Carmencita

La temida «R»

Hola, Académico:

Esta es una pregunta corta que siempre he tenido, ¿empujar o empujad? ¿Tirar o tirad?

No quiero que me pase como a Carmen Lomana 😉 y poner la «D» cuando no procede con su famoso «had» por «haz».

Y como sé que estás liado con tanta fiesta y cena, no pregunto más…

¡FELIZ 2016 y que nos traiga mucha gramática!

Carmencita


Hola, Carmencita:

En primer lugar, ¡feliz 2016! Que el nuevo año te traiga muchas dudas y que yo sea capaz de resolverlas y de explicarlas bien.

En cuanto a tu pregunta, como bien indica un anónimo en comentario, en este enlace de la RAE se explica que en carteles con indicaciones, instrucciones o advertencias, el infinitivo (empujar, por ejemplo) está bien usado. Esto se debe a que en estos casos no se da una orden, sino una indicación semejante a Se recomienda empujar o No se puede fumar.

Que no se usa el imperativo en estos casos se ve precisamente en un caso como No fumar, donde si de verdad fuera una fórmula imperativa, por ser negativo, se usaría el subjuntivo (No fuméis o No fumen), pero no No fumad.

Así que en casos como Empujar no hay una errónea sustitución de d por r como cuando decimos a alguien ¡Venir ya!, en vez de ¡Venid ya!

Sobre lo de Lomana, la pobre seguramente ha extendido a este caso la corrección de  los erróneos  Madriz , Valladoliz saluz (típicos, por ejemplo, del castellano septentrional) por Madrid, Valladolid y salud, influida, sin duda, por el hecho de que haz es imperativo. Ha caído en un bonito caso de lo que se llama ultracorrección, como el del que dice Bilbado por Bilbao.

Probablemente tampoco sabía que en español hay incluso casos en los que se ha mantenido el cambio d > z como en judicare > judgar > juzgar, o en algunas palabras formadas a partir del sufijo -aticu (> adgo > azgo) en latín como mayorazgo o portazgo.

Con esto ya sabemos que cuando ponen en las puertas Empujar no está mal. Aun así estoy seguro de que, al menos yo, a pesar de la recomendación, seguiré equivocándome y tiraré en vez de empujar. Quizás si lo pusieran como una orden (Empujad o Empuja) haría más caso.

El Académico

¿De dónde eres tú?

Académico:

Me fascinan los gentilicios. Es una de esas palabras que me atraen. Gen-ti-li-cio.

¿A ti no?

Y te explico por qué:

Cuando sabes el gentilicio puedes descubrir muchas cosas de ese sitio, aprender otras y darte cuenta de muchas que ya sabías pero no te habías parado a analizar.

Piensa en los equipos de fútbol.

O en los periódicos locales ¿El Diario Montañés?

Y cuanto más lees, más entiendes. Resulta que a los de Alcalá de Henares se les llama complutenses o alcalaínos. Y piensas, ¿qué tendrá que ver entonces la Universidad Complutense con Alcalá de Henares? Curioso…

Empiezo por España y sus provincias. Observo que en varias hay más de un gentilicio, ¿es correcto?

Me imagino que uno será de uso más culto o que puede haber caído en desuso.

Llaman la atención Huesca y Huelva. Los dos empiezan por «h» y sus gentilicios sin «h», así que aquí te toca ilustrarnos con tu sabiduría y explicarnos la gramática correspondiente.

Y tú, Académico, de ¿dónde eres?

Sí o no.

Académico:

En general, uno siempre quiere creer que no es cateto y que habla bien.

Que aquellos que hablan mal son otros y que los catetos son los demás.

Y entonces llega la RAE, la querida y más veces odiada RAE, y te desmonta todo.

rae

Así, sin más.

Se ha desencadenado una declaración de guerra y me temo que los bandos están claros:

¿aceptas decir «almóndiga», «toballa», «bluyín», «asín» y más perlas del estilo?

Lee esto y dime si tengo que ir al frente o es solo una falsa alarma.

http://www.lasprovincias.es/sociedad/201511/03/puede-decir-almondiga-toballa-20151103200840.html

Siempre agradecida,

Carmencita

Respuesta