Semana 3 de #gramatuits

Martes

 

Miércoles

 

Jueves

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Punto y respuesta

Pregunta

Hola, Carmencita:

Es normal que la puntuación te resulte un tema complicado. Es de los más difíciles de la ortografía. Esto se ve, por ejemplo, en que la RAE en su Ortografía le dedica más de cien páginas solo a los signos de puntuación. Yo mismo tengo muchas veces problemas para saber cuándo poner punto y coma o coma. Si encima juntamos la puntuación con las mayúsculas —otro de los temas más difíciles— es normal que surjan muchas dudas.

Antes de resolver las dudas que planteas, es importante aclarar que los signos de puntuación como la coma, el punto o el punto y coma no sirven, como se suele creer, para indicar la duración de una pausa. Para lo que sirven es para que se entienda bien un texto. Con ese fin, su función principal es la de delimitar unidades gramaticales indicando dónde termina una frase o dónde empieza y termina un inciso. Ahora bien, como el punto marca un límite gramatical más grande que una coma, por ejemplo, la duración de la pausa de un punto es, generalmente, mayor; pero eso es solo una consecuencia de que delimite elementos más grandes. Esto explica por qué, como muchas veces habrás oído, aunque pueda haber pausa entre sujeto y predicado, no se pone coma entre ellos. El límite gramatical entre sujeto y predicado no se considera suficiente como para marcarlo ortográficamente con un signo de puntuación, por muy larga que sea la duración de la pausa entre ambos.

Aclarado esto, ya puedo abordar tus preguntas.

En primer lugar, es verdad que, como dices, después de los signos de interrogación y exclamación no se pone punto. Pero esto no se debe a que ellos ya contengan un punto en su forma, sino a que, además de indicar que lo que encierran es una pregunta o una exclamación, la delimitan o separan de otros enunciados. El uso del punto, que es delimitador propio de enunciados, sería, pues, redundante. Sin embargo, si al signo de exclamación o interrogación le sigue otro signo de puntuación, como una coma o un punto y coma, este sí debe ponerse: ¿Por qué nacemos?; ¿para qué vivimos?

Que el punto de los signos de interrogación y exclamación no es un punto normal se ve en que cuando se juntan estos signos con puntos suspensivos, se mantienen los tres puntos suspensivos además del punto del signo en cuestión: ¡Te quiero más! De hecho, si hay una abreviatura, como se indica en la Ortografía de la RAE, se pueden juntar muchos puntos: ¿Viste a ese Sr….? Y ya si metemos la pregunta al final de una enumeración, podemos tener hasta siete seguidos: Me hizo preguntas tipo ¿llegaste bien?, ¿encontraste la puerta?, ¿viste a ese Sr….?…

El que no se considere punto normal lo que aparece en los signos de interrogación puede deberse al supuesto origen de estos signos. En la Wikipedia se dice que el signo de interrogación es la abreviatura de la palabra quaestio (‘pregunta’ en latín):

1200px-Quaestio.svg

Por su parte, el de exclamación sería igual, pero a partir de la palabra Io (una exclamación de alegría en latín). Según esto el punto de estos signos sería en verdad una o simplificada y no un punto.

En segundo lugar, con respecto a los puntos suspensivos, efectivamente no deben coaparecer con etc. (que, por cierto, siempre debe ir con punto detrás por ser una abreviatura) porque darían información redundante. Etcétera significa ‘y lo restante’ por lo que ya indica que hay algo no expresado, que es precisamente la función de los puntos suspensivos.

Además, como los puntos suspensivos sirven para indicar la ausencia de algo (o para dejar en suspense una frase) y no indican un límite entre unidades gramaticales determinadas, estos pueden aparecer en distintos sitios. Si aparecen al final de un enunciado, lo siguiente se escribirá con mayúscula, como en Es tan bueno… Todo el mundo le quiere, pero, si no, se escribirá con minúscula, como en Me dijo que… que me callara.

Lo mismo se puede aplicar a los dos puntos. Este signo tiene función anunciadora (además de delimitadora). De esta manera, dependiendo de lo que anuncie, el texto empezará con mayúscula o minúscula. Si lo que sigue es una enumeración se usa minúscula. En cambio, si lo que sigue es una cita o si estamos empezando una carta, como ya vimos, se usa mayúscula. En este ejemplo se pueden ver las dos posibilidades: La RAE dice en su Ortografía: «En su tratado […] Manuzio propone un sistema de seis signos: coma, punto y coma, dos puntos, punto, interrogación y paréntesis».

En el último ejemplo vemos que ya Manuzio (1449-1515), el impresor del que se dice que fue el inventor del libro de bolsillo, usaba el punto y coma, como otros humanistas italianos. Pero en aquella época se llamaba semicolon. En España el punto y coma lo introdujo el gramático Felipe Mey en 1606, pero hasta pasado un tiempo no adquirió en exclusiva el valor actual de delimitador intermedio, que antes compartía con los dos puntos.

Como delimitador intermedio, el punto y coma es el signo de puntuación que más problemas da en su uso. De ahí lo que digo en mi novela sobre el protagonista:

puntocoma

En general, el uso del punto y coma depende de la longitud y la complejidad de las frases que separa. Mi consejo es usarlo, por ejemplo, para separar frases largas dentro de las cuales haya comas: Juan trajo vino, aceitunas y patatas; Carmencita cerveza, bebidas y tortilla, y mi hermano los vasos y los hielos. También entre frases que no se quieran separar demasiado para mantener la relación: No tienes ni idea; así que no lo hagas tú.

Para terminar añado algunas curiosidades sobre los nombres de los signos. El nombre semicolon, que antes se usaba para el signo con la misma función que el punto y coma, se debe a que colon significa ‘tramo’ o ‘miembro’ (de ahí lo de llamar colon a una parte del intestino). Al separar el punto y coma estos tramos, acabó tomando el nombre de ellos. Lo mismo pasó con la coma. En griego komma significaba ‘fragmento’, a partir del verbo kopto (‘cortar’), y se empezó a llamar así al signo que delimitaba este fragmento (en cambio el coma, como estado letárgico o de inconsciencia, viene del verbo keimai ‘yacer, estar postrado’). Por su parte, punto viene del verbo pungere ‘punzar’ en latín y significa ‘punzada’.

Aunque hay muchísimas otras cuestiones relacionadas con los signos de puntuación, con esta última punzada, Carmencita, pongo punto final (o punto redondo) a esta respuesta, no así punto y final, expresión que, efectivamente, no es recomendable usar.

Ya sabes que cualquier otra duda que tengas sobre este tema o cualquier otro la puedes plantear en una futura pregunta.

Un abrazo.

El Académico

Y punto.

Hola, Académico:

Me vino hace poco a la cabeza la frase que en mi tierna infancia mis padres me decían:

<<Porque lo digo yo y punto.>>

Y entonces pensé que ya era hora de hablar de cuándo y cómo utilizar los puntos.

Sé algunas reglas, como aquella que dice que detrás de signos de interrogación y exclamación no se ponen puntos. Alguien, creo que mi amiga Isa de la universidad, me dijo que era porque como ?! ya tenían punto abajo, hacían su función. Me pareció un razonamiento suficiente, la verdad.

Luego están los tres puntos… Nunca sé si detrás de ellos se empieza con mayúscula o no. Y cuando se usa el etc (me queda claro que etc y … no pueden ir juntos, corrígeme si me equivoco). O si etc lleva punto: etc.

Los dos puntos parecen fáciles de incluir, pero luego también me pregunto, <<¿se empieza con mayúscula tras las dos puntos?>>

Y el ¿punto y coma? ¿Quién lo inventó y para qué sirve?

Eso me parece de matrícula, la verdad.

Me imagino que para alguien como tú esto es pan comido, pero para Carmencita… se le hace cuesta arriba.

Esto es todo por hoy.

Punto final (que no punto y final, ¿no?).

punto

 

Carmencita

 

Una mañana ortográfica en IKEA

Hola, Carmencita:

El otro día llevé a mi madre a Leroy Merlín y aproveché la espera de dos horas para darme un paseo ortográfico por IKEA. La idea se me ocurrió después de que el otro día viera algún que otro FOD (fallo ortográfico descarado), como el de inóxidable, que ya compartí. Aunque acabé con más de 60 fotos, debo confesar que, después de las dos horas, no vi nada verdaderamente grave. Encontré muchos errores relacionados con las tildes (errores que es verdad que deberían evitarse) pero no encontré, por ejemplo, ninguna palabra con b escrita con v ni ninguna h no puesta. Aun así el gran número de errores y erratas que vi fue considerable. Y eso que solo me fijé en los carteles grandes.

A continuación, pongo algunas fotos no solo de errores, sino también de otras cuestiones curiosas que no tienen por qué estar mal, y lo explico todo. El objetivo no es denunciar los errores de IKEA, sino aprender con ellos. Sigue leyendo

Alcantarillas de Gijón: unas con tilde y otras non

¡Hola, Carmencita!:

Este fin de semana he estado de despedida de soltero de un amigo en Gijón. Mientras paseaba por la calle vi que, en las alcantarillas (en la segunda acepción del Diccionario, es decir, en la de «boca de alcantarilla») y otro tipo de tapas de las calles, unas veces Gijón estaba escrito con tilde y en otras no(n):

gijon 4 Sigue leyendo