Y punto.

Hola, Académico:

Me vino hace poco a la cabeza la frase que en mi tierna infancia mis padres me decían:

<<Porque lo digo yo y punto.>>

Y entonces pensé que ya era hora de hablar de cuándo y cómo utilizar los puntos.

Sé algunas reglas, como aquella que dice que detrás de signos de interrogación y exclamación no se ponen puntos. Alguien, creo que mi amiga Isa de la universidad, me dijo que era porque como ?! ya tenían punto abajo, hacían su función. Me pareció un razonamiento suficiente, la verdad.

Luego están los tres puntos… Nunca sé si detrás de ellos se empieza con mayúscula o no. Y cuando se usa el etc (me queda claro que etc y … no pueden ir juntos, corrígeme si me equivoco). O si etc lleva punto: etc.

Los dos puntos parecen fáciles de incluir, pero luego también me pregunto, <<¿se empieza con mayúscula tras las dos puntos?>>

Y el ¿punto y coma? ¿Quién lo inventó y para qué sirve?

Eso me parece de matrícula, la verdad.

Me imagino que para alguien como tú esto es pan comido, pero para Carmencita… se le hace cuesta arriba.

Esto es todo por hoy.

Punto final (que no punto y final, ¿no?).

punto

 

Carmencita

 

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Una mañana ortográfica en IKEA

Hola, Carmencita:

El otro día llevé a mi madre a Leroy Merlín y aproveché la espera de dos horas para darme un paseo ortográfico por IKEA. La idea se me ocurrió después de que el otro día viera algún que otro FOD (fallo ortográfico descarado), como el de inóxidable, que ya compartí. Aunque acabé con más de 60 fotos, debo confesar que, después de las dos horas, no vi nada verdaderamente grave. Encontré muchos errores relacionados con las tildes (errores que es verdad que deberían evitarse) pero no encontré, por ejemplo, ninguna palabra con b escrita con v ni ninguna h no puesta. Aun así el gran número de errores y erratas que vi fue considerable. Y eso que solo me fijé en los carteles grandes.

A continuación, pongo algunas fotos no solo de errores, sino también de otras cuestiones curiosas que no tienen por qué estar mal, y lo explico todo. El objetivo no es denunciar los errores de IKEA, sino aprender con ellos. Sigue leyendo