Las eses como efes

Con motivo del V centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús, Gabriel Albiac publicó un artículo en el ABC Cultural. En él se puede ver la siguiente ilustración de la portada de las Cartas de Santa Teresa:

2015-04-07 17.50.14

Mi abuela, que lo observa todo, me preguntó por qué hay algunas eses que se escriben como efes. Esto se puede ver en el caso de Obispo de Osma, escrito con una letra parecida a la efe de Palafox:

obispo

palafox

Y, sin embargo, hay otros casos en los que la ese se escribe normal:

carmleitas

Yo sabía que antiguamente se podía representar la ese con esta especia de efe, pero no sabía muy bien cuándo. Viendo que en el primer caso la ese aparecía en interior de palabra y en el segundo caso aparecía al final, le dije a mi abuela que a lo mejor era como en griego. En esta lengua hay dos símbolos para la letra sigma, uno cuando aparece en interior de palabra (σ) y otro cuando aparece al final (ς).

Y acerté. Esta ese (), la llamada s larga (procedente de una s latina cursiva), se utilizó hasta el siglo XIX para la s, cuando aparecía en interior de palabra.

Como se ve en la ilustración, las mayúsculas, en cambio, eran normales, tanto en mitad como a final de palabra:

teresa

Nada tiene que ver la presencia de la s larga, por tanto, con otra de mis hipótesis, que era que se utilizaba para los casos en los que la s era sonora, es decir, cuando a diferencia de la actual, se pronunciaba con vibración de las cuerdas vocales.

Que nadie se asuste, que un día explicaré todo el sistema del español antiguo de consonantes sibilantes (o consonantes que como la s, suenan como un silbido). Ya expliqué el día del terremoto que en Ossa de Montiel se podía ver un resto de las dos eses con las que antiguamente se representaba nuestro sonido s actual, cuando aparecía entre vocales.

Una muestra de que no tiene nada que ver el empleo de la ese larga con el sonido que representa, es que estas dos eses se podían escribir también con dos eses largas, como se puede ver en la Gramática de Nebrija, por ejemplo, donde encontramos empresso escrito de la siguiente forma:

empreso

*Como curiosidad, la ∫ aún se conserva como símbolo en las integrales. La adoptó Leibniz por ser la primera letra de summa.

A-a (respuesta)

Pregunta

Hola, Carmencita:

Sí, la a es pequeña, pero matona. ¡Lo que me hizo sufrir en mi tesis! Pero yo creo que es posible domarla.

En primer lugar, preguntabas por ejemplos como a gusto, los cuales no es fácil saber si se escriben juntos o separados. Es verdad que es difícil saber si la a se escribe pegada en estos casos. A veces las razones no están del todo claras. Para eso, es útil tener trucos. Yo, por ejemplo, para a gusto tengo el truco de que a disgusto jamás lo escribiría junto y, por tanto, a gusto también lo escribo separado.

Para otros casos tengo el truco de que la a va separada si se puede meter algo entre ella y la palabra a la que acompaña. Por ejemplo, para saber que aparte se escribe junto y de parte separado en aparte de Carmencita y de parte de Carmencita, pienso que se puede decir en este caso de su parte, pero no a su parte. Como se puede meter un su entre de y parte, sé que de parte se escribe separado, pero como no se puede meter entre a y parte, en este caso se escribe aparte.

Este truco sirve para otros casos como a pesar de, donde se podría tener a su pesar, con su entre las dos formas y, por tanto, a pesar se escribe separado.

Otro caso como aposta antes lo miraba siempre, pero me aprendí que viene de apposita (ratione), que en latín significa ‘con una razón específica’ y, por tanto, se escribe junto ya desde su origen. (Próximamente haré entradas en las que mostraré cómo la etimología o el origen de las palabras puede ayudar para saber cómo se escriben o su significado.)

En el caso de adonde, a donde, a dónde y adónde lo primero es que tanto adónde como a dónde son válidas. Como dice la Ortografía, hubo un tiempo en el que se prefirió adónde junto, pero como ambas se usan mucho incluso en registros cultos, ahora se aceptan las dos. Y lo mismo ocurre con a donde y adonde: ambas son válidas.

Lo segundo es que estas cuatro formas solo se pueden usar para expresar dirección. Cosas como ¿Adónde está Carmencita? son, por tanto, incorrectas.

Es distinto en otros casos como afuera o adentro. Aquí la a no indica obligatoriamente dirección. De esta forma, se puede decir tanto Están fuera como Están afuera, para decir dónde está alguien, con una pequeñísima diferencia de significado.

Que la a no es direccional se puede ver en casos como El plato está al borde de la mesa, por ejemplo. Eso sí, para que la a sea locativa es necesario que se haga referencia a una parte de un lugar en el que está algo. En el caso de afuera se hace referencia a la parte de fuera de algo, de una casa, por ejemplo. En el caso de al borde, se hace referencia al borde de la mesa. En cambio, en el caso de adonde, donde no es la parte de ningún sitio (¿el donde de la mesa?) y, por tanto, adonde solo puede expresar dirección.

Sé que es complicadillo. Si a alguien le interesa, puede ver la sección 3.3 de mi tesis. Lo malo es que ahí lo explico con términos algo técnicos, pero podéis encontrar muchos ejemplos.

Y esto es todo. Como siempre, Carmencita, dime lo que no queda claro o si tienes alguna palabra más para la que necesites un truco, que estoy seguro de que te surgirán dudas. Por ejemplo, ¿por qué Ketama escribía agustito junto en el título de su canción?

La razón es que, como decía, el motivo por el que a va junta o separada no siempre está claro y esto siempre provoca dudas y variación.

Un abrazo a todos.

El Académico.