Las chicas son guerreras parte II

Hola, Académico:

Vuelvo a la carga! Y sigo con el tema del sexismo, del machismo y, por supuesto, ¡del lenguaje!

Es curioso como a raíz de la parte I de Las chicas son guerreras nos han enviado artículos e incluso vídeos relacionados con este tema. Os dejo este:

Siempre me llamó la atención cómo ciertas palabras en masculino tenían una connotación positiva y buena y en cambio en femenino eran peyorativas o poco ‘dignas’ (en especial para algunos).

Empecemos con la expresión ¡cojonudo! Salvo una acepción que puede referirse a algo más negativo, como cuando una persona está enfadada o no entiende nada y clama al cielo o así mismo diciendo:

-¡Cojonudo, cojonudo! ¡Esto es cojonudo!

El resto de acepciones son siempre positivas:

-La fiesta de ayer fue cojonuda

-Estos huevos fritos están cojonudos

E incluso… Los espárragos blancos ‘cojonudos‘. Porque son gordos y buenísimos… Ya os podéis imaginar de dónde viene la analogía…

Entonces necesitamos el antónimo de la palabra cojonudo… que sería… COÑAZO.

¿Y cómo empleamos este término?

-La fiesta de ayer fue un coñazo

-Menudo coñazo de persona

O ya si seguimos… ¡Coño!

Perdonad la retahíla de tacos…

Conclusión: Las cosas apetecibles, molonas y buenas van con COJONUDO, sin embargo, las cosas tediosas, aburridas y nada apetecibles van con COÑAZO. Y misteriosamente cojonudo viene de cojón y coñazo viene de coño. Creo que no hay mucho más que explicar. Dejemos que sea la misma RAE:

cojonudo, da.

1. adj. vulg. Estupendo, magnífico, excelente.

coñazo.

1. m. coloq. Persona o cosa latosa, insoportable.

2. m. vulg. Ven. Golpe fuerte.

También en esta línea están ciertas profesiones:

-Mancebo, en la acepción tercera de la RAE:

En algunos oficios y artes, el que trabaja por un salario, especialmente el auxiliar práctico, sin título facultativo, de los farmacéuticos.

-Manceba, en la sexta acepción de mancecbo/a:

6. f. concubina.

Y tan anchos… Vamos, que en masculino eres un trabajador asalariado y en femenino eres una… Puta, sí, una puta. Aunque concubina queda más elegante.

Y hablando de concubinas… No podemos olvidarnos del término ‘zorro’ y ‘zorra’.

Le pregunté a mi querida amiga Noelia, roja como el tomate y feminista como nadie, si sabía algún ejemplo. Me dice: -Claro, señorito y señorita: Porque señorita es sexista y apela al estado civil sin embargo señorito es un marquesín.

En la misma línea están el femenino de tipo e individuo; está claro que tipa es despectivo e individua también.

¿Qué os parece la expresión ‘Eres una nenaza’ Vs. ‘Eres un machote’?

Es cierto que el uso del masculino tiene un sentido inclusivo en nuestro idioma y que cuando decimos los alumnos, incluye a los de sexo masculino y a los de sexo femenino.

Para algunos habría que desdoblar los sustantivos, lo que viene siendo decir: los alumnos y las alumnas. En cambio mucho abogan por emplear términos como el alumnado, clientela, profesorado… (para así huir de eternas intervenciones y una retórica que puede acabar con la paciencia de los oyentes y ya de paso con las cuerdas vocales del ponente).

La lucha

La lucha en muchos sectores está entre aceptar el masculino genérico, el de toda la vida, decir los alumnos para referirnos a todos, o el femenino genérico, decir las alumnas para referirse de modo general a todos.

¿Por qué muchos cargos tienen asignados cierto sexo?

Me voy a explicar: la enfermera y la azafata. El juez, el ingeniero…

Según la socióloga Inés Alberdi “Parece que cualquier título en femenino vale menos, y que si una mujer se presenta como arquitecto resulta más serio que si dice que es arquitecta”.

¿No podéis pensar que el hombre sí se ofende si se le habla en femenino porque existe el convencimiento de que lo masculino es superior?

Yo sólo lo dejo caer…

Por último, leyendo un poquito sobre este tema, os prometo que me ha resultado apasionante y os iré dejando enlaces en la página de facebook de Gramática para Carmencita, se me ha planteado esta cuestión:

Hay quien pone trabas a emplear el femenino en oficios como músico aduciendo que se puede confundir con la música como arte pero no ve ese problema de confusión con objetos o adjetivos cuando se trata de masculinos como frutero, sereno o estadístico.

Más preguntas

Académico: ¿Es sexista el lenguaje? ¿O es la sociedad la que hace que el lenguaje sea machista?

¿Es discriminatorio el empleo del masculino genérico?

¿No sería igual de discriminatorio usar el femenino genérico en sustitución del masculino?

¿Hay gramática sexista o es el léxico el que lo es? ¿Cuál es la diferencia?

Y por último, gracias a Cleo tuvimos la oportunidad de leer este artículo que ella encabezaba así:

“El lenguaje define, y mucho, la cultura y la sociedad. Sin dar un debate, solo dos apuntes, primero, curiosamente los paises con un lenguaje más neutro estan en el top 5 de igualdad de género: http://www.livescience.com/18573-countries-gender…. Segundo, cómo nos fiemos de la RAE en cuanto al género, mal vamos… Ya que hasta hace poco, mujer se definía como débil y hombre como fuerte, entre otras muchas definiciones. La de gozar, todavía está: Gozar: «Conocer carnalmente a una mujer

Quiero daros las gracias a todos los que colaboráis y también a esas mujeres como Cleo, Beli, Iuren y Noelia que luchan por hacernos más visibles!

Académico… Te lo dije… ¡¡¡¡¡LAS CHICAS SOMOS GUERRERAS!!!!!

Te esperamos,

Carmencita

Respuesta

Las chicas son guerreras… Parte I

Hola, Académico:

Hoy me he despertado guerrera. Y voy a tocar un tema que espero encienda a ellas y calme a ellos.

O al revés… a lo mejor tranquiliza a las féminas y escandaliza a los machos.

Quiero aclarar que esta entrada tiene dos partes… Pero para no mezclar temas primero desarrollaré uno y en la próxima entrada la siguiente.

En primero de carrera tuve una asignatura de Lengua. La profe era feminista y se le notaba y a mí me hacía mucha gracia. El ambiente en Ciencias de la Información con toda su fauna y flora era digno de presenciar.

Este tema captó mi atención:

-Hay un feminismo extremo, hipérbole como yo diría, cuando, por ejemplo, la mujer que ha estudiado arquitectura se denomina así misma arquitecto. Y exige que se le llame el arquitecto. Nada de la arquitecto y mucho menos la arquitecta… El feminismo en su máximo esplendor sería el arquitecto.

Todo esto volvió a inquietarme a raíz de la noticia que publicamos en nuestra página de facebook sobre la actuación de Guardiola con la árbitra (¿o el árbitra? o ¿la árbitro?). Si os fijáis en el enlace  pone ‘arbitro-mujer’ no “árbitra”.

http://www.abc.es/deportes/futbol/20141026/abci-guardiola-arbitro-mujer-201410261951.html

Me gustaría saber qué es lo correcto en estos casos y con las profesiones más polémicas: juez, médico…

Y de la mano de esta tema… ¿Habría que decir el periodisto en vez de el periodista?

Además, pensando en ´la árbitro/a’ toda la vida se me había dicho que con artículos determinados e indeterminados (la, el, un, una) si la palabra femenina en singular empezaba con una A acentuada se debía sustituir por el artículo masculino a pesar de su género femenino.

El agua en vez de la agua; el aula por la aula

En cambio: las aulas…

Eso sí, SÓLO CON estos determinantes… Porque si decimos: He bebido mucha agua, ha de ser ya en femenino.

Pues eso, te dejo con la primera parte de este bloque de “chicas guerreras” y para que te inspires aquí tienes la canción:

Gracias Académico,

Carmencita

Respuesta

Sigo sin aclararme… Parte II del LAÍSMO, LOÍSMO y LEÍSMO

Hola, Académico:

He de decir que te curras muchísimo las respuestas.

¡Gracias de verdad!

Pero… No entiendo por qué preguntar no es transitivo… (cuando un verbo va acompañado de C.O.D. es transitivo, ¿no?):

‘Ella fue preguntada por Juan’

¿No es correcto? Yo diría ‘la pregunté’.

¿Y el verbo pegar es también intransitivo? ¿No lleva complemento directo?

‘Él ha sido pegado por su amigo’ → ‘Su amigó lo pegó’

No me suena tan mal en pasiva, aunque me saldría el leísmo madrileño, pero diría que es C.O.D.

Al hilo de esta duda, me ha llamado la atención lo siguiente:

El leísmo madrileño, somos tan chulos los de Madrid que hasta tenemos un leísmo propio! 🙂

Pero sólo en singular y en masculino (todavía somos machistas… Ehhh!)

Le vi, pero no les vi! Muy curioso, mi amiga Lala y yo estamos alucinadas!

Es cierto que deberíamos hacer el ejercicio de los típicos casos que siempre fallamos…

– Le dije, y no la dije
– Le escribí pero no la escribí

Este último caso es más puñetero… Porque ‘la escribí’ puede ser la carta, ¿no? Pero si es ‘Escribí a Pepa’ sería ‘Le escribí’!

Lo de li y lu estoy en proceso de digerirlo.

Y por último, te agradezco mucho el resumen que has hecho al final. Muy útil.

Si pudieras ponernos ‘deberes’, una serie de verbos dudosos o en los que solemos fallar, para que veamos si hemos interiorizado la lección o no, ya sería una clase magistral.

Gracias como siempre,

Carmencita

Respuesta

La, le, li, lo, lu… ¡No-me-aclaro!

Hola, Académico:

Esta entrada es la típica que he estado intentando evitar mucho tiempo.

Por más que me la explicaban en el colegio, por más que oía a la profesora decir:

-Y ¿cómo sabemos si es complemento directo (C.O.D)? Eso es. Pasándolo a pasiva.

Por más que asentíamos, todos sabíamos que no nos había quedado claro y que uno no vive sus días pasando las frases de activa a pasiva.

Pasé como buena madrileña mi etapa de ‘laísta’ cuyo máximo ejemplo es el ‘la dije‘.

Un año me propuse cambiar el ‘la’ por el ‘le‘ y entonces pasé por la también típica fase: ‘sustituyo-todo-la-por-le’. A lo que le siguió un caos total y absoluto de sinsentidos.

Cuando el otro día a raíz del virus del Ébola te referiste al perro Excálibur y utilizaste un ‘le’ en vez de un ‘lo‘, se disparó la alarma y vi que era ahora o nunca. Sí, ahora ha llegado.

Hay que volver a la clase de la E.S.O. en la que llegábamos a la lección horrible del laísmo, leísmo y loísmo.

Te imploro Académico. Te imploro. Demuéstranos que esto se puede tratar de una manera sencilla y clara. Dinos algún truco. Lo que sea. Resuélvenos el misterio de cómo saber cuándo se utiliza cuál y si gustas repásanos el porqué del laísmo en Madrid o del leísmo en Valencia.

Gracias Académico,

Carmencita

Respuesta

El Principito

Hola, Académico:

Me encanta recibir mensajes con preguntas.

Ya nadie me llama Carmen… Ya soy Carmencita.

La pregunta de hoy viene desde China de la mano de mi amigo Javi.

Javi es de esas personas que la vida te regala. Siempre digo que como él hay uno en cada continente. Y yo tengo la suerte de que me ha tocado en Europa. Ahora los chinos me lo han robado. Más les vale cuidarle.

El caso es que me mandó esta curiosa pregunta:

“Carmencita, ¿por qué cambiamos de ordinales a cardinales a partir del décimo cuando nos referimos al nombre de los reyes?; a Felipe II lo llamamos “segundo”; a Fernando VII lo llamamos “séptimo”-; y sin embargo a Alfonso XII lo llamamos “doce”. ¿No deberíamos decir duodécimo? ¿A qué se debe este cambio?

Hay respuesta para mi?”

Interesante.

No quiero dejar de saludar a Santi y Fontán defensores de lo que ellos mismos han acuñado como FROILANISMO.

Su teoría no deja indiferente a nadie y sus motivos para declarar al rebelde real como legítimo heredero son, sin lugar a dudas, dignos de análisis.

Espero que se animen y no s los cuenten.

Ya por último, estaría bien que repasásemos los apodos de los reyes más ilustres y populares de nuestro reino.

Por ejemplo Fernando VII “el deseado”.

Una entrada completa y para sacar nota.

Gracias

Carmencita

Respuesta