Los que os lo hayáis perdido no os preocupéis. Aquí tenéis el podcast sobre Gramática para Carmencita en el programa Blogueros de Radio 5 de Molo Cebrián.
http://www.rtve.es/alacarta/audios/blogueros/
Los que os lo hayáis perdido no os preocupéis. Aquí tenéis el podcast sobre Gramática para Carmencita en el programa Blogueros de Radio 5 de Molo Cebrián.
http://www.rtve.es/alacarta/audios/blogueros/
Seguramente algunos habréis visto, como Witi (gracias por la foto) y Paula, el cartel que anuncia la obra de Calderón La cisma de Inglaterra y os ha sorprendido que cisma sea femenino.
Esto se debe a que en la época de Calderón (s. XVII) algunas palabras que procedían de neutros griegos y terminaban en -a eran femeninas. Es el caso de la cisma, pero también de la fantasma, la clima o la enigma (en esta misma obra se lee enigmas confusas). Y también pasaba con otras como la puente, que aún queda en algunos apellidos.
Más os sorprenderá a algunos saber que el título original sea La cisma de IngAlaterra.
Ahora que ya sabéis todo esto, estáis en condiciones de ir a ver la obra o de leerla (se lee en menos de una hora) y así aprenderéis un poco más sobre los líos de Enrique VIII con Ana Bolena y Catalina de Aragón. Os dejo un fragmento:
«Yo, enamorado y dudoso
de condición semejante,
quisiera gozarla amante,
antes que llorarla esposo.»
Hola, Académico:
¡Ay! Me trae frita el uso o no uso del de con que.
Parece un trabalenguas pero es así.
Y no me refiero a no decir ‘Yo pienso de que esta película es aburrida’. Este caso es relativamente obvio, al menos para mí.
Pongo ejemplos que es más fácil:
-Me alegro de que vengas / Me alegro que vengas
-Estoy segura que vamos a llegar a tiempo / Estoy segura de que vamos a llegar a tiempo
Me ocurre como con el leísmo, creo que hemos llegado a un punto en el que, para evitar ser dequeísta, obviamos el de aún cuando es necesario.
¿Hay algún truco?
Te necesito, como siempre…
Carmencita
Hola, Carmencita:
Este es otro tema difícil. Pero hay respuesta fácil.
Pongamos un caso como Me alegro de que vengas. Lo mejor en estos casos es poner eso en vez de la oración introducida por que (que vengas → eso). Si se mantiene la preposición de es que hay que dejarla también delante de que. Así, en el caso de Me alegro de que vengas, diríamos Me alegro de eso y no *Me alegro eso. Por tanto, ahí hay que dejarlo y decir Me alegro de que vengas. Pero en Me alegra que vengas, diríamos Me alegra eso y no *Me alegra de eso. Por tanto, ahí no hay que poner de y se debe decir Me alegra que vengas y no *Me alegra de que vengas.
Pero no te agobies, Carmencita, que todos somos en parte queístas. Decimos Me acuerdo que me lo dijiste. Y encima hay casos en los que no es fácil poner de porque nos encontraríamos con dos preposiciones seguidas, algo que siempre rechina. Por ejemplo, en No tengo ni idea en qué andas metido, lo correcto sería No tengo ni idea de en qué andas metido, con las preposiciones de y en seguidas, lo cual no es fácil de proferir.
Más grave sería ser dequeísta y decir *Pienso de que, pero hay gente supuestamente formada como Marhuenda que es dequeísta, como se ve en el segundo 17 del siguiente vídeo (y en muchos otras ocasiones), donde dice «y se crean de que es una cosa…»:
Además, como se ha dicho en algún artículo (como en este de mi directora de tesis), el que la gente meta de (y curiosamente no otra preposicón) puede estar justificado. Según se explica en el artículo, de tendría un significado de reliability o confiablilidad. ¿Qué quiere decir esto? Que el que usa de donde no debe lo que intenta es mostrar que lo que dice es cierto y fiable. Según esto si, por ejemplo, alguien dijera Pienso de que querría mostrar que lo que piensa está contrastado. Ya sabes, Carmencita, que mi vena de lingüista teórico hace que no me guste decir que algo está mal o no y que siempre trate de entender por qué la gente comete lo que otros consideran un error.
Espero, en fin, que con el truco que te he dado, no caigas en lo que se llama ultracorrección, es decir, en corregir más de lo que se debe y suprimir el de diciendo Me acuerdo que me lo dijo y no Me acuerdo de que me lo dijo. Otro día traeré más casos de ultracorrección como Bilbado por Bilbao o decir Chávez en vez de Chaves (pensando que Chaves está mal dicho y tratando de asemejarlo a los apellidos normales españoles). Pero esto será otro día.
Un abrazo.
El Académico
Hola, Académico:
Con la resaca de domingo de una buena noche de sábado te escribo.
Este año es un maratón de bodas. Y yo, la verdad, estoy encantada. Siempre es una alegría que se acuerden de ti y te inviten!
Pero… esta vez me ha tocado ponerme a mí con los preparativos. Y claro, era consciente de que siendo Carmencita mi invitación iba a ser examinada con lupa en busca del fallo ortográfico.
Cada vez que la repasábamos… pensaba en ti y decía:
-‘Que no cunda el pánico, que el Académico nos lo va a resolver’.
Me costó mucho aceptar que se dice: Participan el matrimonio, en vez de ‘participan del matrimonio’…
Y todavía no sé bien por qué…
Para ayudar a todos los que en este 2015 se van a enfrentar a la odisea de las bodas, ¿nos podrías decir cómo y por qué se escriben las invitaciones?
Yo he tenido la suerte de contar con PapelyGato (www.papelygato.com) que me ha hecho las invitaciones de mi vida, así que yo os lo recomiendo.
Por cierto, aprovecho para invitarte, formalmente, a mi boda, mi querido Académico. MI vida es un poco mejor gracias a gente como tú (y mi gramática ni te cuento!!!).
¡¡Corre que las tengo que enviar ya ya!! 🙂
Carmencita
Hola, Carmencita:
En primer lugar, ¡enhorabuena por tu boda! A mí también me han invitado a bastantes bodas este año y me alegra enormemente que una de ellas sea la tuya. Debe de ser que lo de que el 15 se relacione con la niña bonita ha inducido a la gente a casarse. No vaya a ser que en el 16 la niña ya no sea tan bonita.
Humildemente te confesaré que no tengo mucha idea de cómo se deben escribir las invitaciones. De momento a mí el matrimonio parece que me queda algo lejos (o no, ¿quién sabe?). Este tipo de escritos suelen adecuarse a un protocolo que yo, en este caso, desconozco. Por eso, me parece acertado que hayas acudido a profesionales como Papelygato, quienes, según veo, te han hecho unas invitaciones preciosas, que además, por lo que leo en esta entrada, se adecuan o adecúan (las dos valen) perfectamente al protocolo. Estoy deseando recibir la mía.
A lo de participar sí te puedo responder. Aunque el uso de participar aquí puede sonar raro, es correcto en la acepción de ‘hacer partícipe a alguien’, ‘hacer saber’ o ‘compartir una información’. Aquí lo que se hace saber (el matrimonio) es el complemento directo y, por tanto, va sin preposición de. Sería algo así como «Los padres de los novios anuncian el matrimonio». No se diría «anuncian del matrimonio». Participar de algo se puede usar cuando varias personas se reparten algo, como participar de una herencia. La idea de compartir, por cierto, está también presente, por ejemplo, en la palabra participio. El participio se llama así porque comparte con el nombre y el adjetivo los rasgos de género y número y sus funciones.
Por otro lado, veo que habéis acertado también en poner debajo «y tienen el gusto de invitarles…» porque participar solo implica comunicar la noticia, no invitar.
Mi enhorabuena nuevamente por la boda y por unas invitaciones que, sin duda, reflejan con su corrección y encanto que la boda va a ser un éxito porque los novios son, asimismo, correctos y encantadores.
El Académico
Nuevo FOD (fallo ortográfico descarado)… ¡Y eso que la tienda es impresionante!
Aunque alguna vez la RAE (diccionarios de 1843 y 1852, por ejemplo) ha admitido tí con tilde, lo correcto es ti, como ya se ha dicho aquí alguna vez.
Sobre el presunto suicidio del fiscal Nisman en Argentina, se está diciendo en periódicos como El Mundo o el ABC que se descarta la intervención de terceras personas en su muerte:

Pero, si en el suicidio se supone que solo habría intervenido él, ¿quiénes serían las segunda personas?
Según los diccionarios, una tercera persona o un tercero es más o menos el que interviene o media entre dos por algún motivo. Aquí solo había una persona.
Es curioso que la RAE, a pesar de la definición que da en el diccionario, cuando habla de las cookies de su página, se refiere a las propias y a las de terceros:

¿Qué opináis vosotros? ¿Alguien tiene alguna idea de si terceros o terceras personas se utiliza judicialmente incluso en casos de supuesto suicidio? ¿Se podría decir segundas personas o segundos? ¿O habría que decir que no intervino una persona externa?
Duda planteada por Silvia. ¡Gracias!
El artículo el que usamos al decir el agua no es el mismo que usamos al decir el perro.
Cuando decimos el agua en vez de la agua no utilizamos el artículo
el masculino, sino el antiguo artículo femenino ela (de illa en latín), con la a elidida o apocopada: el’ agua.
Por cierto, la rayita que representa que falta una letra no se llama apóstrofe, sino apóstrofo.
Aunque bíceps es una palabra llana terminada en -s, se debe tildar.
En el cole se aprende que las palabras llanas terminadas en n, s o vocal como examen, crisis o perro no se tildan. Sin embargo, las palabras llanas que terminan en doble consonante como bíce
ps sí que se tildan, aunque termine en s. Así pues, palabras como tótems o wéstern, se tildan a pesar de ser llanas terminadas en n o s.
El pronombre se de El regalo ya se lo di no procede de un se latino, sino de illi.
Se lo en latín era illi illud (‘a él lo’). Esta secuencia dio por evolución fonética algo como elielo, que pasó a
gelo y luego a se lo. Cuando illi aparecía sin otro pronombre detrás dio le. Por eso solo tenemos se cuando aparecen los dos pronombres (El regalo ya se lo di), pero le cuando este aparece solo (Le di el regalo).
En cambio, el se de Se peinó procede directamente de un pronombre se que ya existía en latín.
Ir es el único verbo que, sin ser de la primera conjugación, tiene -ba- (iba) y no -ía- (como corría) en el imperfecto.
Los verbos de la primera conjugación como amar forman el imperfecto con –ba-, como amaba. Los de la
segunda y tercera como correr o salir lo forman con –ía- como corría o salía. La única excepción es ir, cuyo imperfecto se forma con -ba- (iba). La explicación es que la -b- entre las vocales (í y a) se perdió en la segunda y la tercera conjugación (pasó algo así como corriba > corría), pero no entre las dos aes de la primera, que se quedó en amaba. Tampoco el verbo ir perdió la -b- y se quedó con iba.
También es excepción ir en el uso imperativo con pronombre os en el caso de idos (preferible a iros) donde la -d-, igual que pasa con la -b- de iba no se pierde: ¡Idos de aquí! En cambio en otros verbos esta d se pierde: ¡Marchados de aquí! > ¡Marchaos de aquí!; ¡Salidos fuera! > ¡Salíos fuera! En el español antiguo existió un íos, pero ahora ya solo los iPhones tienen iOS.
El futuro del español (amaré) procede de la unión del infinitivo del verbo (amar) con el verbo haber.
Antiguamente, para expresar el futuro se usaba el infinitivo junto con el verbo haber como en amare habeo
(‘amar he’). El significado original era el de obligación, como el de ahora de he de amar. De las formas del español medieval amare he, amare has, etc. se pasó a los actuales amaré y amarás.
Ir es el único verbo que tiene una forma especial para el imperativo de nosotros: vamos.
Mientras con el resto de verbos para dar una orden a nuestro grupo utilizamos la misma forma que el subjuntivo (comamos, bebamos), con el verbo ir tenemos dos opciones: vayamos y vamos. La diferencia
entre ellas es que vamos solo sirve para el imperativo. Así, decimos tanto ¡Comamos! como Quiero que comamos y tanto ¡Vayamos al cine! como Quiero que vayamos al cine. Sin embargo, aunque podemos decir ¡Vamos al cine!, no podemos decir Quiero que vamos al cine. Ningún otro verbo tiene estas dos formas. Que vamos es una forma imperativa, por cierto, se ve en que puede ir con pronombre detrás: ¡Vámonos!
Las formas fuera y fuese no siempre son intercambiables.
Aunque hay pocos casos, los hay. Normalmente podemos intercambiar ambas formas como en Si yo fuera
rico o Si yo fuese rico. Y por eso estudiamos este tiempo como fuera o fuese. Pero hay casos en los que no suena tan bien poner la forma en -se. Por ejemplo, se puede decir Pudiera ser así, pero no suena tan bien Pudiese ser así. Tampoco ¡Qué más quisiera yo! se puede sustituir por ¡Qué más quisiese yo! Igualmente se puede decir No quisiera perderme el concierto, pero suena raro No quisiese perderme el concierto. Tampoco se pueden intercambiar en el uso de la forma en -ra como indicativo (ya sea en el original pluscuamperfecto o en el perfecto simple), como en Llegó el que fuera presidente de Francia, o en el uso como condicional, como en otro gallo le cantara.
La hache permitía saber si los símbolos v y u representaban una vocal o una consonante.
Antiguamente no estaba fijado si la u y la v representaban la vocal u o la consonante uve. Poniendo la
hache se sabía que la letra era la vocal. Así, por ejemplo, si se tenía uelo, poniendo la hache (huelo) se sabía que la u era una vocal y, por tanto, que era la forma del verbo oler y no velo. Este uso aclaratorio de la hache explica por qué palabras emparentadas con las que llevan hache, pero que no empiezan por ue se escriben sin hache, como en el caso de ovario (pero huevo), oler (pero huelo) u orfanato (pero huérfano).
La preposición so se usa aún en algunas expresiones.
So procedía de sub en latín y significaba ‘bajo’. Aunque es verdad que ya no se utiliza como una preposición normal, aún quedan restos de ella en expresiones como so pena de o so pretexto de. No se
debe confundir con la que aparece en «So, caballo», en la que es una interjección. Tampoco es la misma que el so que aparece en so tonto. Aquí so es un adverbio que procede de seó, que, curiosamente, a su vez procede de señor.
En español existió un cúyo con tilde para preguntar de quién es algo.
Antiguamente existía un cúyo con tilde que servía para preguntar de quién era alg
o, como whose en inglés. Por ejemplo, Calderón de la Barca en A María el corazón dice «¿Pues cúyo es tu corazón, que no es tuyo?», queriendo decir «¿De quién es tu corazón?».
Y no os perdáis las próximas curiosidades:
¿Qué peculiaridad tienen las palabras pasado, presente y futuro?
¿Por qué se llaman esdrújulas las palabras esdrújulas?
¿Hay más preposiciones además de las que todos sabemos recitar?
¿Por qué usamos la s para el plural?
¿Cuántas palabras femeninas terminan en -o?
Hola, Carmencita:
Ya echaba de menos tus preguntas. Nuevamente sacas a colación un tema algo polémico, como es el de los topónimos o nombres de lugar en zonas con lenguas cooficiales en España.
La respuesta rápida es que si estás hablando en castellano puedes usar perfectamente Gerona, de la misma forma que usas Londres.
Ante este tema la nueva Ortografía de la RAE dice que siempre que haya dos formas posibles hay que usar la de la lengua en la que estemos hablando. Es decir, que si tenemos Gerona y Girona y estamos hablando en castellano lo recomendable es decir Gerona. Sería raro usar la forma de otra lengua teniendo la posibilidad de decirlo en castellano. Es lo mismo que en el caso de topónimos extranjeros, donde usamos un nombre adaptado a nuestra propia lengua (o exónimo), como cuando decimos Londres en vez de London. Gracias a esto podemos evitar caer en errores de pronunciación. Los hablantes de castellano que no son hablantes de catalán no estarán familiarizados, por ejemplo, con el sonido de la g de Girona (fricativo posalveolar sonoro, similar a como pronunciamos la y en adyacente) y podrían pronunciarla como una ll o y del castellano. Otro error típico por pronunciar un nombre no castellano es, por ejemplo, llamar [jiúston] a la calle Houston de Nueva York igual que como llamamos a la ciudad de Tejas/Texas (pronunciado siempre [téjas] no [téksas]), en vez de [jáuston], que es como en verdad se dice.
En cualquier caso, no es demasiado coherente que alguien se enfade por que usemos Gerona en vez de Girona, igual que no lo es que un inglés que nos oiga hablar en castellano se enfade por que digamos Londres en vez de London. Pero, como siempre recomiendo, si estáis hablando con alguien a quien le pueda ofender, no cuesta nada decir Girona, tratando incluso de esforzarnos en pronunciar la g como la y de adyacente. Yo he vivido correcciones por ambos lados, me han corregido por decir Gerona y me han corregido por decir Girona, así que estoy curado de espanto. También es recomendable, por cierto, decir [miámi] y no [maiámi], siguiendo la pronunciacióin original de la tribu algonquina de los miamis y no la de los ingleses.
En conclusión, cuando hablemos en castellano, es recomendable decir Gerona igual que decimos Londres.
Pero, ¡ojo al parche!, como bien se explica en este artículo, en el caso de los textos oficiales se debe usar el nombre oficial, que es Girona a partir de la resolución del BOE de 1992, resolución por la que entre otras cosas pasamos a ser testigos del cambio de GE por GI en las matrículas de los coches. En relación con esto, es curioso que de acuerdo con la regla de la oficialidad en los textos oficiales habría que escribir, por ejemplo, Comunitat Valenciana o Illes Balears. En la página 74 de este pdf tenéis un mapita con todos los nombres oficiales. Eso sí, yo supongo que en los textos oficiales habrá que decir Londres cuando estemos hablando en castellano y no London. Menos mal que en los últimos años la RAE está tratando de «facilitarnos» el uso de topónimos a base de adaptar la forma de estos a nuestra normas ortográficas. De ahí lo de Catar en vez de Qatar, por ejemplo.
Así que, Carmencita, puedes usar Gerona con toda tranquilidad y si alguien se ofende puedes explicarle lo dicho aquí o cambiar a Girona para evitar discusiones. Si quieres discutir, puedes decir: «Toma Gerona, pastillas de goma».
Feliz año, igualmente.
Un saludo.
El «Académico»
Hola, Académico:
Me he relajado, lo reconozco.
Pero ya me he puesto y teclado en mano te lanzo una de las preguntas que conjuntamente dos de tus seguidoras me han enviado.
Vamos a ver, ¿cómo se escriben los topónimos?
Para los que no lo sepan, según nuestra querida RAE, topónimo es»Nombre propio de lugar’.
Si escribo un escrito al ayuntamiento de ¿Gerona o Girona? ¿Cómo hago?
Yo pondría Gerona por la misma razón que si me refiero a la ciudad en la que vive media España, digo Londres y no London (a no ser que vaya de flipada).
¿Cómo hacemos en estos casos?
Seguro que esta es fácil para ti!
Por cierto feliz año 2015 y mucha gramática para todos!!
Carmencita